¿Te ves a ti mismo como un aventurero capaz de sobrevivir en una isla desierta gracias a tus dotes para la supervivencia? Pues no, no eres tan especial porque sobrevivir en una isla desierta es muy fácil si sabes elegir cual. Y cada año, miles de personas escogen las Cíes para tener su experiencia Robinson.
Las Cíes son islas en las que no hay población, por lo tanto, son técnicamente desiertas. Ahora bien, no vas a estar solo en tu experiencia porque cuando comienza la temporada son muchas las personas que se apuntan a visitarlas. Por eso, para vivir a tope la inmersión en las islas, no olvides tu camping islas cies reserva. La ventaja es que hay un cupo máximo diario, por lo que tampoco vas a vivir una experiencia agobiante como la que se puede vivir en otros lugares turísticos en los que la gente está apretada como hormigas.
Tampoco vas a tener que cazar para poder comer. De hecho, más te vale respetar a la fauna local ya que está muy protegida. Mejor ni les molestes porque lo único que necesitas para sobrevivir es un bocadillo o un plato de comida que puedes conseguir en los chiringuitos. No queremos comparar las experiencias, pero te advertimos de que en las horas punta, comer en estos lugares puede ser una experiencia dura ya que tendrás muchos competidores hambrientos dispuestos a todo para conseguir su presa. Bueno, quién dice a todo, dice a hacer una cola más o menos larga según el momento, pero que vale la pena.
Dicho esto, no te van a faltar aventuras que realizar, como por ejemplo alguna ruta de senderismo de las que cruzan la isla y te llevan a lugares con unas vistas fabulosas o sobre los que hay leyendas alucinantes que te harán sentir que estás visitando un sitio mágico. ¿Sabías que en las Cíes hubo piratas? Si eso no es ya algo atractivo y que te haga sentir una pizca de emoción es que nunca has sido niño y has visto una peli de piratas o leído un libro de aventuras que los tenga como protagonistas.
Y todo héroe necesita un descanso, el cual puedes encontrar en cualquiera de las playas de la isla, donde podrás tumbarte a tomar el sol, darte un baño en el Atlántico y olvidar durante un tiempo que hay algo más allá del sonido del mar, la suavidad de la arena bajo la toalla y la sensación de estar lejos del mundo.