- Un compromiso. Las fiestas de compromiso han tenido en los últimos años la tendencia a imitar lo que hemos visto en las películas estadounidenses. Muchas chicas esperan ahora un anillo de compromiso con una pedida de mano al estilo de las películas románticas de Hollywood. Pero otras parejas optan por algo más convencional, más de toda la vida, íntimo y romántico, pero solo para ellos dos. Una petición en privado seguida de una fiesta con la familia más íntima en la que se realiza el intercambio de regalos. Y aquí, lo clásico es que para ella sea una pulsera de alguna firma de calidad y para él un buen reloj, como los de la marca hublot.
- La primera comunión. Durante muchos años el reloj era el regalo estrella para cualquier niño o niña en su primera comunión. Pero con el paso de los años, las cosas han cambiado y muchos chavales ya no lo usan. Incluso hay algunos que piden para esta celebración su primer teléfono móvil. No obstante, todavía muchas familias creen que un teléfono es más adecuado para un niño de mayor edad y optan por regalos más clásicos. Esto ha hecho que los relojes, sobre todo los inteligentes que permiten llamar única y específicamente a teléfonos concretos, generalmente los de los padres, se hayan convertido en un excelente regalo.
- Un ascenso. Los relojes de alta gana son maravillosos para felicitar por una ocasión tan especial como es la de un ascenso. Además, cuando se adquieren nuevas y más altas responsabilidades, es frecuente que vayan acompañadas de una mayor vida social o pública. Y esto hace que haya muchas más ocasiones para lucir el regalo. La elegancia y la clase estarán garantizadas tanto para él como para ella. Y si la persona es coleccionista de joyas y relojes, seguro que agradece mucho el obsequio. Aunque, de no serlo, puede ser la primera pieza de una nueva colección.
4. La jubilación. Durante mucho tiempo, fue también el regalo estrella durante este tipo de eventos. Si alguien se jubilaba en la oficina, se le compraba un buen reloj y se hacía una cena o una comida para despedirse. Lo cierto es que hoy es raro que alguien se jubile con los mismos compañeros con los que haya trabajado durante muchos años, pero si se da el caso, un reloj de alta gama es siempre un presente que se sabe que va a gustar, tanto para un hombre como para una mujer.