¿Puedo ir a Cíes en mi propio barco?

Las costas gallegas cobran vida durante el verano. A los barcos de pesca que salen o regresan de los puertos se unen un gran número de embarcaciones de recreo que surcan las aguas para disfrutar de la brisa, de un día de pesca o de cualquiera de los placeres que se asocian a la afición por la navegación. Galicia es un lugar que cumple con la mayoría de requisitos para que los amantes del mar quieran tener sus barcos: tradición, aguas en las que se puede navegar con tranquilidad y un gran número de rías para poder variar de paisaje.

Cuando se posee un barco o se alquila uno durante las vacaciones, hay rutas que hay que hacer sí o sí y la de las Cíes parece una de las más deseadas. Y lo parece porque realmente lo es. Son muchas las personas que desean acercarse al paraíso de las Islas Atlánticas aprovechando que cuentan con una embarcación. Pero al tratarse de un espacio protegido, surge la duda de si está o no permitido hacerlo. Entre las diferentes formas de islas cíes como llegar que existen, posiblemente la más atractiva de todas sea en un barco particular, porque no se tiene que estar pendiente de horarios para navegar rumbo a este lugar de ensueño.

La buena noticia es que puedes ir con tu barco a las Cíes. Pero la mala, aunque no es tan mala, es que necesitas de un permiso. Este permiso se gestiona de forma gratuita y solo hay que anotarse en la Web que la Xunta tiene para ese fin. Eso sí, hay que tener en cuenta que al existir mucha demanda, si no haces la petición con antelación puedes encontrarte con que no tengas plaza el día que deseas ir. Este permiso tienes que gestionarlo también si deseas ir a la isla de Ons, otro de los destinos más deseados por los propietarios de barcos durante los veranos de las Rías Baixas. 

Poder ir en barco y fondear ante alguna de las preciosas calas que existen en estas islas y que son de difícil acceso por tierra, es una experiencia. Pero no esperes disfrutarla en solitario porque seguro que habrá más embarcaciones dispuestas a pasar un día en las Cíes diferente. Aun así, gracias a los límites establecidos, la gente nunca será un problema para tener una agradable experiencia.