Cómo prevenir las intoxicaciones involuntarias en adultos mayores

Las intoxicaciones involuntarias por medicamentos son una grave amenaza durante la tercera edad. Entre las causas más frecuentes, destacan la dosificación incorrecta, la polifarmacia, las pérdidas de memoria y el deterioro de los sentidos. Afortunadamente para los adultos mayores, reducir este riesgo es posible invirtiendo en teleasistencia precio o en sistemas avanzados de dosificación.

En concreto, la irrupción de las pulseras, relojes y móviles de teleasistencia está marcando un punto de inflexión en la seguridad y el bienestar de los usuarios sénior. Estos dispositivos incorporan, entre otras funciones, recordatorios sonoros y visuales cuando es momento de medicarse. También facilitan la gestión de la recogida y entrega de recetas, contrarrestando así los problemas de movilidad que en general afectan a este público.

Los pastilleros ordinarios ayudan a controlar la ingesta de fármacos, pero carecen de medidas de seguridad que eviten la sobre-medicación accidental. Con los llamados Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD), se combaten los olvidos y tomas repetidas gracias a la organización en blísteres sellados y el empleo de medicamentos sólidos administrados en cápsulas. Otra evolución del pastillero tradicional son los dispensadores smart, un producto que expide la dosis exacta de medicamento en el momento adecuado.

Al margen de estas tecnologías, es recomendable que los cuidadores y familiares inspeccionen la fecha de caducidad de los fármacos. Cuando el adulto mayor no se encuentra en condiciones aptas para administrar su consumo de forma independiente, deben adoptarse medidas de precaución. Por ejemplo, mantener fuera de su alcance los medicamentos más peligrosos.

En especial, debe extremarse la precaución con la digoxina, las insulinas, los antidiabéticos, los anticoagulantes y las benzodiacepinas, cuya composición y efectos comportan un riesgo elevado cuando se ingieren en tiempo y forma inadecuados. Es conveniente tomar esta medida pese a las protestas del anciano, ya que el peligro en ciertos casos es excesivo.